Actos Jurídicos: Qué son, Requisitos y Clasificación

Los actos jurídicos son hechos que se producen por la intervención de la voluntad humana, que además, producen efectos regulados por el derecho. Es posible confundir el concepto con el de hechos jurídicos.

Sin embargo, los últimos pueden englobar a los primeros, pues aunque los actos jurídicos constituyen hechos jurídicos, no así necesariamente los hechos jurídicos, constituyen actos.

¿Por qué? Los hechos pueden ser involuntarios, es decir, que existan circunstancias naturalmente no atribuibles al comportamiento intencional de una persona, así como en algunos casos, ni siquiera estar relacionado directamente a una persona el acaecimiento de tal hecho.

Por ejemplo: La muerte (involuntaria), o una catástrofe natural.

Los actos, por su parte, son siempre causados de manera intencional, por expresión de la voluntad de una o más personas.

Requisitos para calificar un acto jurídico

Para considerar un acto como jurídico, es necesario que el mismo sea relevante para el derecho.

Tal relevancia normalmente se evidencia en la previsión de supuestos de hecho, que contengan enmarcados en la norma tales supuestos, que a su vez contienen los actos, para la consecución de efectos que repercutirán en la vida de la persona que los comete, o de más personas.

Por ejemplo, algunos de los requisitos observables en las normas son, la anteriormente mencionada intención, mejor conocida como voluntad en la ejecución del acto, el objeto, la causa, entre otros que ya explicaremos mejor a continuación.

Voluntad

Se dice que la voluntad, es el primero de los requisitos existenciales de los actos jurídicos, donde se evidencia el deseo, la intención de llevarlo a cabo, con discernimiento de la decisión de su ejecución de manera consciente, sin forzamientos. (Con lo cual recaería en nulidad por vicios).

Así por ejemplo, es constatado el consentimiento de adquirir un vínculo (de relación jurídica), por medio de la suscripción de un contrato.

Objeto

Esto es, la base donde recaen los actos jurídicos. Por ello, es considerado un requisito existencial. La prerrogativa en este caso, es que no se encuentre prohibido por la ley, su manejo entre las partes contratantes.

Causa Lícita

De igual forma, como el objeto debe ser considerado legalmente válido, así también la causa de la actuación. En algunos sistemas, no necesariamente debe estar contemplada en la ley, sino simplemente no atentar contra lo estipulado en la misma. De manera que si no está prohibido, está permitido. Siempre y cuando, lo pactado no sea contrario a las buenas costumbres y principios, valores protegidos por la ley.

Capacidad

Se entiende que toda persona es susceptible a la adquisición de ciertos derechos, la situación diverge en el caso del ejercicio de los mismos.

En cuanto a la capacidad, además de necesitar ser apto para adquirir los derechos en cuestión, es necesario poder ejercerlos personalmente o con la debida asistencia. De lo contrario, se considerarán nulos los actos realizados.

Existen algunas excepciones previstas en la ley en las cuales, las personas evidencian su discernimiento y capacidad de ejercer por sí mismos o con asistencia. Por ejemplo, en caso de los menores de edad emancipados.

Formalidad

En el derecho, suelen ser importantes las formas en que se realizan los actos jurídicos para ser considerados válidos. De no cumplir con las mismas, es posible que sean desechados como nulo.

En algunos casos, esa nulidad es subsanable, es decir, puede corregirse, pero como siempre, existen consecuencias, como el hecho de retardar un proceso debido a la necesidad de corregir los actos jurídicos inválidos.

Clasificación de actos jurídicos

Por su realización

  • Positivos: depende su realización.
  • Negativos depende su abstención.

Por su eficacia

  • Válidos
  • Nulos
  • Anulables
  • Inexistentes

Número de partes ejecutantes

  • Unilaterales
  • Bilaterales
  • Plurilaterales

Requerimiento de vida del autor

  • Ínter vivos: deben celebrarse, como su nombre señala, entre personas vivas y capaces.
  • Mortis causa: dependen del previo fallecimiento de una de las partes para ejecutarse.

Utilidad para su ejecutor

  • Gratuito: una de las partes se obliga sin recibir beneficio pecuniario o incremento de su patrimonio.
  • Oneroso: Por el contrario, las partes hacen un acuerdo que conlleva un beneficio pecuniario para ambas.

Por sus efectos y limitaciones

Actos puros y simples: Sus efectos son inmediatos, sin condiciones.

Sujetos a modalidad: El caso de la estipulación de una cláusula que brinde la posibilidad de su consideración al cumplirse tal, sea un tiempo (plazo), circunstancia (condición), o modo de ejecución.

Por su contenido

En el aspecto del Derecho, existen muchas materias en regulación, como en el Derecho Civil, pueden referirse a los actos que regulan aspectos de las personas como individuos, en sus relaciones familiares y en relación a los objetos que poseen, o con los cuales interactúan repercutiendo su patrimonio.

Estos actos jurídicos pueden dividirse en:

  • Personales
  • Patrimoniales

Subsistencia propia

  1. Principales
  2. Accesorios
  • Garantía

Exigencia de formalidad

Sin formalidad: sin requisitos de validez.

Con formalidades:

  • Formalidades objetivas o ad-solemnitatem: Para algunos actos jurídicos el requisito de formalidad es esencial para su existencia y validez, resultado de la protección que hace el Estado a través de la ley por la importancia de los efectos del acto.
  • Formalidades habilitantes: Son llamadas así, porque conceden una subsanación a la limitación de capacidad de una persona (incapaz o ausente) para la protección de sus derechos.
  • Formalidades de prueba o ad-probationem: Necesarias a fines de proporcionar credibilidad por la demostración de veracidad y legitimidad a un determinado acto. Son fundamentales en los procesos judiciales.
  • Formalidades de publicidad: establecen los momentos y formas específicas para dotar un acto de fe pública, a través de su conocimiento de un órgano público y de la población en general.

Reglamentación expresa

  • Nominados: previamente establecidos en la ley, sus requisitos para considerarse válidos.
  • Innominados: Por el contrario, no están en la ley pero, pueden producir efectos entre partes, considerándose válidos ante la misma siempre que no sean contrarios al orden público y buenas costumbres. Normalmente están sujetas a normas generales relativas a los actos y declaraciones de voluntad (por ejemplo, el leasing).