¿Cómo se da la extinción del contrato de trabajo?

Las relaciones laborales implican tiempo y esfuerzo, pero también pueden llegar a su fin ya sea en condiciones positivas o negativas; a esto se le conoce como extinción del contrato de trabajo.

Primero, ¿a qué se refiere ese “contrato”? A la decisión de una persona en ofrecer un producto o un servicio a otra, con el propósito de un intercambio monetario.

A estos sujetos se les conoce como “trabajador” y “empresario” respectivamente, quienes trabajan en conjunto para lograr los objetivos.

Si por alguna razón este acuerdo debe llegar a su fin, se asume una terminación de esta relación.

Sin embargo, hay ciertas condiciones para considerar el fin de las obligaciones en esta relación, a continuación te dejamos la explicación.

Leyes

La extinción del contrato de trabajo está pautada desde el artículo 49 hasta el 57 del Real Decreto Legislativo 2/2015, del 23 de octubre, y en la Ley del Estatuto de los Trabajadores del 2015.

Tipos de extinción del contrato de trabajo

El inicio de un acuerdo de trabajo empieza con la firma de su contrato, el cual puede llegar a modificarse a lo largo del tiempo.

Si las condiciones de la relación entre empleado y empresario no son las mejores, se puede llegar a la creación de sanciones o, en un caso extremo, la finalización de la colaboración.

Asimismo, son varios los tipos de extinción de contrato existente, dependiendo de las razones y los sujetos que lo demandan.

El retiro puede ser por voluntad propia, por decisión de la misma o por razones de fuerza mayor.

1. Mutuo acuerdo entre las partes

Esto sucede cuando tanto el trabajador como el empresario están de acuerdo en culminar la relación de trabajo prestada inicialmente.

Lo más común es que el trabajador pide “la baja” de sus funciones por ciertos motivos, su supervisor lo aprueba y se da pie a firmar la renuncia.

En estos casos, no hay derecho de indemnización o remuneración.

2. Causas consignadas válidamente en el contrato

Cuando la razón del retiro está pautada previamente en el contrato laboral.

Estas no deben constituir un abuso de derecho por el empresario.

3. Expiración del tiempo convenido o realización de la obra o servicio objeto del contrato.

La relación de trabajo se da por terminada cuando se cumple el tiempo de contratación del trabajador, ya sea porque culminó la obra o finalizó con la prestación de servicios.

Al culminar este tiempo, este último podrá optar por una indemnización dependiendo del tiempo trabajado según lo establece la ley.

4. Muerte, jubilación, incapacidad o extinción de la personalidad jurídica del contratante.

Cese de actividades laborales debido a estas causas asociadas al empresario.

Si es el caso de muerte, jubilación o incapacidad, no es necesaria una autorización de una Autoridad Laboral, como es el caso de la extinción de la personalidad jurídica.

5. Dimisión del trabajador.

Se trata de un aviso, de parte del trabajador, sobre la ruptura de su relación con la empresa, de acuerdo al tiempo establecido en el contrato.

No es obligatorio expresar los motivos.

6. Muerte, gran invalidez o incapacidad permanente, total o absoluta del trabajador.

Causas dirigidas al trabajador: en caso de muerte, se debe indemnizar a sus parientes; por invalidez o incapacidad, se puede proceder con la ruptura de la relación o la asignación de otro puesto de trabajo acorde a su situación.

7. Jubilación del trabajador.

Después del cese regular de sus funciones por años de servicio, o cumplimiento de su contrato, el trabajador tendrá acceso a su pensión por jubilación.

8. Fuerza mayor.

Razones extraordinarias usualmente inesperadas que pueden influir tanto al trabajador como al empresario: terremotos, incendios, inundaciones, entre otros.

9. Despido colectivo fundado en causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.

En este caso, el despido puede afectar desde un 10% de la empresa, hasta su plantilla total de trabajadores.

Deberá aceptarse solo cuando por motivos económicos, técnicos, organizativos o de producción, no se garantice viabilidad laboral futura de la empresa.

10. Voluntad del trabajador con causa justificada.

Para que el trabajador solicite la culminación previa de su contrato y aún así recibir la indemnización, deberá presentar los siguientes motivos:

  • Modificación negativa de sus condiciones laborales.
  • Fallos constantes en el pago.
  • Cualquier otro incumplimiento grave de parte de la empresa (a menos que sea por motivos de fuerza mayor).

11. Causas objetivas legalmente procedentes.

En cuanto al marco legal de la relación trabajador-empresa, el empresario podrá solicitar la extinción del contrato de trabajo cuando exista:

  • Ineptitud del trabajador.
  • Falta de adaptación del trabajador a las modificaciones técnicas en su puesto de trabajo.
  • Amortización de puestos de trabajo.
  • Insuficiencia de consignación presupuestaria para la ejecución de planes y programas públicos

12. Despido disciplinario.

Ruptura de las relaciones en base al desempeño del trabajador por los siguientes motivos:

  • Faltas repetidas o injustificadas de asistencia o puntualidad.
  • Indisciplina o desobediencia.
  • Ofensas verbales o físicas al empresario, a las personas que trabajan en la empresa o a los familiares que convivan con ellos.
  • Transgresión de la buena fe contractual y abuso de confianza en el desempeño del trabajo.
  • Disminución continuada y voluntaria en el rendimiento del trabajo normal o pactado.
  • Embriaguez habitual o toxicomanía si repercuten negativamente en la actividad laboral.

Consideraciones generales

Al momento de formalizar la extinción del contrato de trabajo, tanto el empresario como el trabajador deben cumplir con ciertas condiciones generales.

El primero, deberá comunicar con antelación al trabajador o trabajadores sobre la culminación de sus funciones dentro de la empresa, además, deberá ser claro con los motivos para tomar dicha decisión.

En caso de que aplique, se debe incluir el documento de indemnización de acuerdo a las cantidades adecuadas al caso.

El segundo, puede -y debería- solicitar la presencia de un abogado personal o representante del colectivo de trabajadores cuando vaya a firmar su renuncia o despido.