Delitos contra la intimidad: naturaleza, penas y procedimientos

El Código Penal castiga aquellas conductas que se consideren delitos contra la intimidad y afecten el derecho a la propia imagen de los ciudadanos.

Destacan especialmente el descubrimiento y la revelación de secretos, delitos que afectan a la esfera más personal del individuo.

Se trata de proteger la voluntad de la persona de que los hechos que sólo son conocidos por ella o por su círculo familiar no sean difundidos entre quienes no quiera.

Vulnerar la intimidad significa penetrar sin derecho en el ámbito ajeno de lo personal, sin que tal vulneración consista necesariamente en el descubrimiento de un secreto.

Así, escuchar ilegalmente una conversación telefónica es vulnerar la intimidad, si en su transcurso no se accede a ningún secreto.

Código Penal español

En el artículo 197 del Código Penal se especifican las situaciones que se consideran delito en este caso.

En concreto, se indica que descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, ya sea mediante la apropiación de papeles, cartas, mensajes de correo electrónico u otros documentos o efectos personales, ya a través de la intercepción de sus telecomunicaciones o de cualquier otra señal de comunicación, puede ser castigado con penas de prisión (entre uno y cuatro años) o multas (de 12 a 24 meses).

Tipos de penas

Por difusión o revelación del secreto: Se impondrá la pena de prisión de dos a cinco años si se difunden, revelan o ceden a terceros los datos o hechos descubiertos o las imágenes captadas a que se refieren los números anteriores.

Los delitos contra la intimidad serán castigados con penas de prisión de uno a tres años y multa de doce a veinticuatro meses, quien con conocimiento de su origen ilícito y sin haber tomado parte en su descubrimiento realizare dicha conducta.

Según el sujeto activo:  Los delitos contra la intimidad serán castigados con una pena de prisión de tres a cinco años cuando:

a) Se cometan por las personas encargadas o responsables de los ficheros, soportes informáticos, electrónicos o telemáticos, archivos o registros; o

b) se lleven a cabo mediante la utilización no autorizada de datos personales de la víctima.

Si los datos reservados se hubieran difundido, cedido o revelado a terceros, se impondrán las penas en su mitad superior.

Según los datos revelados: Igualmente, cuando los hechos descritos en los apartados anteriores afecten a datos de carácter personal que revelen la ideología, religión, creencias, salud, origen racial o vida sexual, o la víctima fuere un menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección, se impondrán las penas previstas en su mitad superior.

Según la finalidad: Si los delitos contra la intimidad se realizan con fines lucrativos o económicos, se impondrán las penas respectivamente previstas en su mitad superior.

Si además afectan a datos de los mencionados en el apartado anterior, la pena a imponer será la de prisión de cuatro a siete años.

Por difusión del secreto: Será castigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquélla que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona.

Según la relación con la víctima: La pena se impondrá en su mitad superior cuando los delitos contra la intimidad hubieran sido cometidos por el cónyuge o por persona que esté o haya estado unida a él por análoga relación de afectividad, aun sin convivencia, la víctima fuera menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección, o los hechos se hubieran cometido con una finalidad lucrativa.