Expediente disciplinario

El empresario, dentro de su poder de dirección, puede levantar un expediente disciplinario y sancionar a los trabajadores cuando éstos realizan un comportamiento grave y culpable.

Dicha sanción varía entre una amonestación verbal, pasando por una sanción leve, grave o muy grave hasta el despido disciplinario.

En caso de sanciones muy graves -o de despidos disciplinarios- el convenio colectivo puede establecer la obligatoriedad de realizar un expediente sancionador contradictorio antes de realizar la sanción.

Este mismo derecho lo tienen los representantes legales de los trabajadores, aunque el convenio no indique nada.

¿Cómo procesar un expediente disciplinario?

La apertura del expediente debe de hacerse por escrito, indicando en el pliego de cargos las siguientes circunstancias:

  • Hechos de forma clara y precisa en que se basan la posible sanción y la fecha en que se realizaron.
  • Preceptos infringidos.

No obstante, la empresa no tiene la obligación de incluir los medios de prueba en los que funda los hechos indicados.

En dicho escrito se hará constar el tiempo de que dispone el trabajador para formular el correspondiente escrito de alegaciones o pliego de descargos en su defensa.

Establecerá por convenio el tiempo mínimo que se debe conceder al trabajador, o en su defecto, un plazo razonable para cumplir su finalidad. Normalmente es un periodo de tres días.

¿Cómo deben actuar los trabajadores?

Las opciones del trabajador deben de barajarse con cautela en aras de preservar una estrategia legal en un posible juicio.

En primer lugar, en referencia a los hechos alegados deberían de ser negados, en la medida de lo posible.

El reconocimiento de los hechos, aunque sea de manera indirecta puede perjudicar la defensa posterior.

Así como la empresa no tiene que mostrar las pruebas de las que dispone, los trabajadores tampoco tienen la obligación de mostrar las pruebas jurídicas de defensa.

En la mayoría de los casos la empresa ya tiene la decisión tomada sobre la sanción que va a aplicar al trabajador, y el procedimiento sancionador sólo lo realiza por que es de obligado cumplimiento para que el despido no sea considera improcedente (o nulo) por defectos formales.

No debemos olvidar que, la no respuesta al expediente no perjudica en ningún momento al trabajador.

Las faltas y sanciones siempre pueden ser impugnadas ante los tribunales, así como la reclamación por despido nulo o improcedencia en caso de despido.

Fallas que provocen un expediente disciplinario

Las empresas suelen recoger listas de faltas, que varían en función de las circunstancias de cada sector. No obstante, existen algunas que son habitualmente recogidas en consenso:

Fallas leves

  • Faltas aisladas de puntualidad.

  • Breves abandonos injustificados del puesto de trabajo.

  • Descuidos y distracciones sin consecuencias graves.

  • Faltas de aseo.

  • Inobservancia leve de las instrucciones recibidas.

  • Leves faltas de respeto.

Fallas graves

  • Determinadas acumulaciones de faltas leves.

  • Ciertas faltas de asistencia injustificadas.

  • Fichar o firmar por otro compañero o que otro fiche o firme por uno mismo.

  • Desobediencia grave.

  • Emplear los emblemas de la empresa fuera de servicio.

  • Determinados abusos de los superiores hacia sus subordinados.

Fallas muy graves

  • Reincidir en un corto espacio de tiempo en la comisión de faltas graves.

  • Determinadas faltas reiteradas de puntualidad injustificadas.

  • Ciertas faltas acumuladas de asistencia sin justificación.

  • Falsedad, fraude, abuso de confianza, hurto, robo a los compañeros, a la empresa o a terceros.

  • Causar accidentes.

  • Inutilizar determinados elementos.

  • Trabajar mientras se está de baja.

  • Falta de aseo continuada.

  • Embriaguez, o adicciones toxicas habituales que repercuta en el trabajo.

  • Violación de secretos.

  • Participación en delitos.

  • Ofensas verbales o físicas al empresario, a los compañeros de trabajo o a sus familiares, así como el acoso por causas raciales, étnicas, religiosas, por ideas, discapacidad, edad, orientación sexual y el acoso sexual.

  • Dormirse en el trabajo.

  • Abuso de autoridad.

  • Competencia ilícita.